martes, 17 de febrero de 2009

Publicidad de ideología.

Ideología, falta de ideología. Eso es lo que comúnmente trilla en el quehacer cotidiano entre nosotros los revolucionarios. La culpa podemos decir que la tenemos todos, en vista que somos muy malos comunicadores.
Hace algunos días me encontré con un pana en las cercanías de la estación del metro Bellas Artes. Sentados sobre un muro estuvimos compartiendo comentarios en torno a la alegría por el triunfo durante el referéndum del pasado 15F. Hubo entre muchas habladurías un conjunto de reflexiones que surgieron de la conversa; las cuales me llamaron mucho la atención y a la vez me llenaron de honda preocupación:
a) Si dejamos que el capitalismo seduzca a los muchachos con edades comprendidas entre los 14 y 17 años, para el año 2012 ellos serán una gran fuerza en contra de la revolución.
b) Debemos detenernos un poco a pensar primero en "como comunicar" y luego en "que comunicar". Si no compras primero el martillo y los clavos, es inútil que te sientes a clavar.
c) Mientras la oposición despliega toda una tecnología para hacernos capitalistas, la construcción de nuestro socialismo únicamente descansa en el discurso del Comandante Presidente. Además para entender el socialismo hay que leer Marx, Engels, Lenin, Gramci, Mariategui, Mao, Núñez Tenorio, Tribuna Popular, Manifiestos Comunistas, Proclamas Comunistas, mas un larguísimo etcétera; mientras que para un muchacho volverse capitalista únicamente necesita ver algunos capítulos de la serie "Somos Tu y Yo" (incluyendo las cuñas comerciales).
Lo mas triste es que tenemos herramientas esenciales como canales de televisión, emisoras de radio, prensa escrita y hasta satélite. Pero falta un poquito de voluntad y un pocote de creatividad. Mas para ello tenemos mucha madera, y mucho talento también mal utilizado.
Empleemos mas la inteligencia y la planificación. Ya las emotividades de triunfo electoral deben reposar. El socialismo es hermoso; pero aun así, debemos venderlo a los jóvenes con buena publicidad, para que estos no dejen todo su capital en un par de zapatos de marca, y les sea mas llamativo participar en el consejo comunal.
Como no me gusta criticar sin proponer, un eslogan puede ser el siguiente:
En socialismo, que bonita es la vida; y en capitalismo, el unico bonito es Osmel. Ja ja.

Hasta la próxima.

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