La televisión es un poderoso medio de difusión cultural que tiene la capacidad de llegar a todos los hogares. A travez de ella se puede educar, difundir información, recrear, entretener, publicitar. También se pueden establecer modelos culturales de vida, modos de comportamiento y profundas diferencias entre una generación y otra. Cuando la televisión logra este objetivo, ya se puede decir que tiene la sociedad a su merced, lo cual constituye un arma de doble filo, ya que sus efectos pueden ser nocivos o beneficiosos para la sociedad.
Hace algunos días estuve viendo un programa de televisión de corte humorístico que tiene mucha audiencia en el país. Se trata de un programa que gasta bromas (supuestamente) a los mismos artistas de televisión, nacionales e internacionales. A uno le causa risa en si la generalidad del chiste, pero toda la escena de violencia se vuelve completamente latoza. Es entonces cuando yo me pregunto ¿Cual es el empeño de los productores en incluir la violencia en la trama de cada sketch? ¿Será que están siguiendo un esquema previamente diseñado para alcanzar algún otro fin?
Los que de alguna manera sabemos de chistes, entendemos que como hay chistes malos y chistes buenos, también los hay largos y cortos. Incluso algunos se desarrollan completamente en 2 o 3 palabras. El resto de la trama, lo que hace es fastidiar a la teleaudiencia. Sin embargo, esa rutina tan fastidiosa, tiende peligrosamente a convertirse en contagiosa. Actualmente pudiéramos estar recogiendo los frutos, viendo como la violencia domestica ha venido ganando terreno en nuestra sociedad.
No obstante, queda a la orden de los investigadores expertos en la materia hacer lo mas pertinente al respecto. Esta es simplemente la humilde opinión de un comunista que no come niños. Por cierto, olvidé decirles que hace 7 meses soy padre de una hermosa bebe. Je je je. Mejor tarde que nunca.
Hasta la próxima.
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